Todos los niños cogen rabietas y desobedecen alguna vez. Sin embargo, ¿cuándo estas conductas tan molestas se convierten en un problema importante? En los niños y adolescentes que tienen el Trastorno Negativista Desafiante, estos síntomas ocurren de forma más frecuente e interfieren con el aprendizaje, la escuela y, algunas veces, con las relaciones del niño (o adolescente) con los demás.

¿En qué consiste el Trastorno Negativista Desafiante o TND?

El Trastorno Negativista Desafiante o TND permite el diagnóstico de conductas de enfado o irritabilidad, discusiones  y actitud desafiante o negativa en niños y adolescentes. Es más habitual en el sexo masculino y afecta a entre un 3% y un 8% de la población.

Los síntomas se desglosan en 3 categorías:

  • Enfado/irritabilidad: pierde la calma, está susceptible o se molesta con facilidad y a menudo está enfadado y resentido.
  • Discusiones y actitud desafiante: discute continuamente con los adultos y la autoridad y desafía o rechaza sus normas. también se incluye el molestar a los demás intencionadamente y culpar a los demás de su mal comportamiento.
  • Actitud vengativa: a menudo guarda rencor por las consecuencias de sus actos.

La gravedad del trastorno se contempla en función de los entornos en los que estas conductas se manifiestan.

  • Leve: 1 entorno. Cuando están circunscritos a un entorno, suele ser en casa.
  • Moderado: 2 entornos.
  • Grave: en 3 o más entornos.

Los primeros síntomas suelen aparecer durante los años preescolares, rara vez más tarde de la adolescencia temprana. Aunque su causa es desconocida, se han encontrado algunos factores relacionados con su desarrollo:

  • Factores de temperamento relacionados con dificultades para regular sus emociones.
  • Factores familiares por ejemplo cuando los niños han tenido que pasar por diversos cuidadores. Una disciplina muy estricta o al contrario, muy permisiva.
  • Factores sociales como situaciones marginales y de pobreza extrema.

Cabe destacar que presenta una alta comorbilidad con el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad). Entre un 30% y un 50% de los niños diagnosticados de TDAH padecen también TND.

¿Cuál es su tratamiento?

Es importante no culpabilizar ni tachar al niño de malo, ellos también lo están pasando mal y no conocen otras estrategias para manejar la situación.

Para el tratamiento psicológico del TND es necesaria la implicación tanto de los padres como del niño. Implica aprender habilidades para construir interacciones familiares positivas y poder gestionar el comportamiento problemático. A nivel individual, se enseñan habilidades sociales y estrategias de regulación emocional para aprender a gestionar los enfados y las conductas disruptivas.


Referencias: 

American Psychiatric Association., Kupfer, D. J., Regier, D. A., Arango López, C., Ayuso-Mateos, J. L., Vieta Pascual, E., & Bagney Lifante, A. (2014). DSM-5: Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (5a ed.). Madrid: Editorial Médica Panamericana.

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